Esquizofrenia

11 de septiembre de 2026
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Datos y cifras

  • La esquizofrenia causa psicosis y se asocia con una discapacidad considerable y con alteraciones importantes en todas las esferas de la vida, en particular en las actividades desarrolladas en los ámbitos personal, familiar, social, educativo y ocupacional.
  • Veintisiete millones de personas (una de cada 300) tienen esquizofrenia.
  • Más de dos de cada tres personas que padecen psicosis no reciben atención de salud mental especializada.
  • A menudo, las personas que padecen esquizofrenia sufren estigmatización, discriminación y la violación de sus derechos humanos.
  • Existen diversas opciones eficaces de atención a la esquizofrenia que permiten que al menos una de cada tres personas se recupere por completo.

Síntomas

La esquizofrenia se caracteriza por una alteración significativa en la percepción de la realidad y por cambios de comportamiento como los siguientes:

  • persistencia de ideas delirantes: la creencia errónea de que algo es cierto, a pesar de las pruebas que demuestran lo contrario;
  • persistencia de alucinaciones: la persona oye, huele, ve, toca o siente cosas que no están presentes;
  • vivencia de influencias, control o pasividad: sensación de que los propios sentimientos, impulsos, acciones o pensamientos no son generados por uno mismo, sino colocados o retirados por otros, o de que los pensamientos se transmiten a otras personas;
  • pensamiento desorganizado, que a menudo se manifiesta en un discurso confuso o irrelevante;
  • comportamiento muy desorganizado, por ejemplo, realizar actos que parecen extraños o carentes de propósito, o reacciones emocionales impredecibles o inapropiadas que dificultan la organización del comportamiento;
  • los denominados «síntomas negativos», como una limitación notable del habla, una vivencia y una expresión limitadas de las emociones, incapacidad para experimentar interés o placer y retraimiento social; o
  • agitación extrema o lentitud de movimientos y mantenimiento de posturas inusuales.

Las personas con esquizofrenia también suelen presentar dificultades persistentes en las funciones cognitivas o del pensamiento, como la memoria, la atención y la resolución de problemas.

En al menos un tercio de los casos, los síntomas remiten por completo (1). Algunas personas alternan períodos de empeoramiento y remisión de los síntomas a lo largo de la vida, mientras que, en otras, estos empeoran gradualmente.

Magnitud y consecuencias

La esquizofrenia afecta aproximadamente a una de cada 300 personas en todo el mundo (el 0,29 %, unos 27 millones de personas). Entre los adultos de 20 años o más, la tasa es de una de cada 206 personas (0,49 %) (2). Es menos común que muchos otros trastornos mentales, suele manifestarse al final de la adolescencia o entre los 20 y los 30 años y, por lo general, aparece antes en los hombres que en las mujeres.

Es un trastorno frecuentemente asociado a un malestar significativo y un deterioro considerable de las esferas personal, familiar, social, educativa, ocupacional y de otras facetas importantes de la vida.

En promedio, las personas con esquizofrenia fallecen nueve años antes que la población general (3), a menudo a causa de enfermedades cardiovasculares, metabólicas o infecciosas.

Con frecuencia, los derechos humanos de estas personas se ven vulnerados tanto en las instituciones de salud mental como fuera de ellas. La estigmatización es intensa y generalizada, provoca exclusión social y afecta a las relaciones, incluidas las que se mantienen con familiares y amigos. Por ello, en ocasiones los afectados son discriminados y se limita su acceso a la atención médica general, la educación, la vivienda y el empleo.

Durante las emergencias humanitarias y de salud pública pueden surgir tensiones y temores extremos, perderse apoyos sociales, aumentar el aislamiento e interrumpirse los servicios de salud y el suministro de medicamentos. Estos cambios pueden afectar a la vida de las personas con esquizofrenia y agravar sus síntomas. En tales situaciones, son más vulnerables que otras personas a distintas formas de vulneración de los derechos humanos, como la desatención, el abandono, la falta de vivienda, el maltrato y la exclusión.

Causas

No se ha encontrado una única causa de la esquizofrenia. Se considera que resulta de la interacción entre la dotación genética y diversos factores ambientales. Los factores psicosociales también pueden influir en su desencadenamiento y evolución, y el consumo excesivo de cannabis se asocia con un mayor riesgo de que aparezca.

Servicios

La gran mayoría de las personas con esquizofrenia no recibe atención de salud mental. Aproximadamente a la mitad de las personas ingresadas en hospitales psiquiátricos se les ha diagnosticado esquizofrenia; sin embargo, solo el 29 % de quienes padecen psicosis recibe atención especializada en salud mental. La mayor parte de los recursos destinados a este ámbito se emplea de forma ineficiente en la atención que prestan los hospitales psiquiátricos.

Se ha demostrado claramente que estos hospitales no ofrecen la atención que necesitan las personas con trastornos mentales y que en ellos se vulneran reiteradamente los derechos humanos básicos de quienes padecen esquizofrenia. Es necesario ampliar y agilizar la transferencia de la atención desde las instituciones de salud mental hacia el entorno social habitual de la persona, comenzando por ofrecer una gama adecuada de servicios de salud mental de calidad fuera de dichos centros. Esta atención comunitaria puede consistir en la integración de los servicios de salud mental en la atención primaria y en los hospitales generales, los centros comunitarios de salud mental, los centros de día, las viviendas asistidas y los servicios de proximidad para ofrecer apoyo a domicilio. Además, es fundamental que las personas con esquizofrenia, sus familiares y su entorno social participen activamente en la prestación de ese apoyo.

Tratamiento y apoyo

Hay diversas opciones eficaces para atender a las personas con esquizofrenia, entre ellas los medicamentos, la psicoeducación, las intervenciones familiares, la terapia cognitivo-conductual y la rehabilitación psicosocial (por ejemplo, la capacitación en habilidades para la vida). Las viviendas con distintos grados de asistencia y el empleo asistido son también dos opciones esenciales que deben ofrecerse. Las personas con esquizofrenia, sus familias y sus cuidadores necesitan que se adopte un enfoque orientado a la recuperación que les permita participar con autonomía en las decisiones relacionadas con el tratamiento.

Respuesta de la OMS

En el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030 de la OMS se establecen las etapas necesarias para ofrecer servicios adecuados a las personas con trastornos mentales, incluidas las que padecen esquizofrenia. Una de sus principales recomendaciones es trasladar los servicios de las instituciones al entorno comunitario. Por otra parte, con la Iniciativa Especial de la OMS sobre Salud Mental se pretende avanzar hacia el cumplimiento de las metas fijadas en el citado Plan de Acción Integral, a fin de que 100 millones de personas más tengan acceso a una atención asequible y de calidad para los trastornos mentales.

El Programa de Acción de la OMS para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP) utiliza orientaciones técnicas basadas en pruebas, así como herramientas y módulos de formación, para ampliar los servicios en los países, especialmente en los lugares con recursos limitados. Se centra en un conjunto prioritario de afecciones, entre ellas la psicosis, y orienta la creación de capacidad entre los proveedores de atención de salud no especializados dentro de un enfoque integrado que promueve la salud mental en todos los niveles de atención. Este programa se aplica en más de 100 Estados Miembros de la OMS.

El Proyecto QualityRights de la OMS contribuye a mejorar la calidad de la atención y el respeto de los derechos humanos en los establecimientos de salud mental y de asistencia social, además de fortalecer las organizaciones que defienden los derechos y la salud de las personas con trastornos mentales y discapacidades psicosociales.

Las orientaciones de la OMS sobre servicios comunitarios de salud mental y los enfoques centrados en la persona y basados en los derechos ofrecen información y apoyo a todas las partes interesadas que deseen desarrollar o transformar sus sistemas y servicios de salud mental para ajustarlos a las normas internacionales de derechos humanos, en particular a la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. 

 

Referencias

1) Harrison G, Hopper K, Craig T, Laska E, Siegel C, Wanderling J. Recovery from psychotic illness: a 15- and 25-year international follow-up study. Br J Psychiatry 2001;178:506-17.

2) 2023 Global Burden of Disease (GBD) [base de datos en línea]. Seattle: Institute for Health Metrics and Evaluation; 2025 (https://vizhub.healthdata.org/gbd-results/).

3) Laursen TM, Nordentoft M, Mortensen PB. Excess early mortality in schizophrenia. Annual Review of Clinical Psychology, 2014;10, 425-438.